Cervantes: Plomo en los huesos
Hace unos días nos hacíamos eco de la noticia: el cuerpo de Cervantes era buscado de nuevo. Algún trepa con ganas de medrar ha tenido a bien emplear en algo positivo el dinero de nuestros impuestos y activar la operación del convento de las trinitarias de Madrid. Con traslado de equipo arqueológico, fotográfico y forense incluidos. La diosa fortuna, tan esquiva con nosotros en las últimas fechas, decidió darnos ayer, día 26, la de cal: a primera hora de la mañana eran encontrados en un nicho los restos de un hombre en una ataúd, cuya tapa llevaba la inscripción "M.C". Me imagino el revuelo organizado en el equipo forense designado para tan insigne trabajo. Junto a él se encontraron también multitud de otras piezas óseas. Hace años era muy usual hacer inhumaciones de cadáveres con cierta periodicidad para extraer huesos y juntarlos todos en un sólo nicho, ahorrando así en espacio. Al parecer, esto sucedió con la tumba del genial escritor y restos de varias personas y niños...