martes, 21 de junio de 2016

Como escribir un buen cuento infantil

 El público infantil es, casi con total seguridad, el más difícil de contentar. En este post os contaré una serie de trucos para crear un buen cuento infantil original y que guste a los más pequeños. Ahí van:

-Ideas especiales. Busca dos palabras o conceptos que no tengan nada que ver entre si y asócialos. Pongamos un ejemplo: Cohete y Tomates. Aunque no tengan nada en común, nuestro cuento podría girar acerca de un cohete que usa tomates en vez de combustible. ¿A que se te ocurren mil ideas para darle forma?
-Conversiones. Es otra forma de ver el punto anterior. Imagina, por ejemplo, un niño que, por la noche se transforma en un coche de juguete. O un perro que se convierte en un humano y lucha contra el crimen. Cuanto más rara sea la idea, más interesante será.
-Nuevos "palabros". A partir de cualquier palabra con un prefijo se puede crear un objeto de propiedades sorprendentes. ¿qué es un “hiperpepino”? ¿y una “multilechuga”, o una “descolador”? Tratando de buscar sentido a un objeto modificado por un prefijo que aporta su significado propio, la mente otorga características impensables y divertidas al objeto. Algunos prefijos que se pueden utilizar son "tri", "co”, “hiper”, “multi”, "dis", "semi", "super", "micro", "mini", "maxi", ... las opciones son "multinfinitas".
-Extraña tecnología. Al público infantil le encantan las maquinas capaces de hacer tareas extraordinarias. Maquinas que, por ejemplo te hagan los deberes o que te ayude con la ducha. Los niños se olvidan de como se escribe o como se pinta y ninguno sabe como lavarse ya. Imaginación al poder.
-Historias clásicas 2.0. La idea de revisar historias habituales y cambiar completamente el final, actualizarla a hoy día o cambiar el fondo de la historia es algo muy habitual. El principal problema es que estás cogiendo algo que ha perdurado en el tiempo por su calidad y lo estás cambiando. Asegúrate de que funcione bien.
-Primero los personajes. Aprovecha la imaginación de tus hijos. Pídeles que definan un personaje físicamente, su actitud, la vestimenta,...Una vez perfilado te será más fácil crear una historia en la que encaje.


Construir una historia para los más pequeños es algo tremendamente difícil aunque, al mismo tiempo, muy gratificante. Así que...¡A por el "turbipepino"!